Annabel nació en un instituto de Madrid, cuando me encontraba recibiendo clases de Filosofía.

Por varias razones hubo un día en que la clase no me interesaba demasiado, y así, en una hoja de libreta cuadriculada, escribí el prólogo. En los días sucesivos fui utilizando el tiempo de la clase de Filosofía para crear todos los bocetos, personajes y estructuras de la historia.

Tenía en mente desde hacía mucho tiempo escribir una historia sobre una joven bruja y su abuela, que sufriesen algún tipo de persecución. De hecho, en uno de los primeros borradores del esquema de la historia, ésta estaba ambientada en Salem, y ni Annabel ni su abuela tenían realmente poderes mágicos, sino que eran curanderas y herbolarias.

Sin embargo, he de admitir que disfruto más escribiendo cosas menos realistas, inventando situaciones y lugares que no existan en la realidad.

Por esta razón, retoqué el prólogo y modifiqué el esquema de la historia, añadí al príncipe William, a Agalásdetor Nercófeny, la profecía, etc...

Annabel está inspirada en mi hermana. Es cierto que por mucho que la conozcas, no la verás reflejada en el personaje, porque las situaciones que vive Annabel no se parecen en nada a las circunstancias vitales de mi hermana, sin embargo, ella estaba en mi cabeza mientras escribía, tanto físicamente como en forma de ser. Además, siempre he pensado que mi hermana es medio bruja, porque parece tener un sexto sentido para muchas cosas. Cuando tras tantos meses de trabajo, por fin terminé de escribir la novela, di una fiesta en mi casa con algunos amigos, y mi hermana apareció vestida y peinada como Annabel. De ella es la imagen que aparece en la cubierta del libro y en la página web. He de decir también que mi hermana no es tan "llorona" como Annabel.

El capítulo 2 fue escrito en una noche. Precisamente ese día había fallecido la cantante Rocío Dúrcal, a quien nunca olvidaremos, y escribí el capítulo mientras en la televisión hablaban sobre lo sucedido, y no puedo evitar acordarme de esa gran artista cada vez que releo o que alguien me habla de ese capítulo. Curiosamente, ha sido la editorial que publicó la biografía de dicha artista y reina de la ranchera la que ha acabado publicando ANNABEL.

Mary-Anne también está inspirada en una buena amiga mía, que habla idiomas y es una fantástica actriz.

El castillo de la Isla de Nabhirú está ligeramente inspirado en el Escorial, de Madrid.

El nombre de la raza de seres mágicos que viven en el reino de Shurn, "glaycégelos", es la mezcla y modificación de la palabra "hielo" en varios idiomas.

El capítulo que más me costó escribir fue el 5, que cuenta la historia de Ylmerin y Rodofred. De hecho, pasé varios meses sin escribir porque no encontraba la manera de plasmar todo lo que quería contar.

Los personajes Pon y Lily toman sus nombres de otros personajes que, en nuestra infancia, mi hermana y yo utilizábamos para jugar e inventar mil aventuras. Aquellos eran un niño y una niña, hermanos, y los Pon y Lily de Annabel son un matrimonio de campesinos, así que no tienen mucho que ver unos con otros, pero sí que es cierto que les puse esos nombres como homenaje a aquella anécdota.

 

En el epílogo del libro he hecho un pequeño homenaje a la princesa Odette, de "El Lago de los Cisnes".

 

Durante un tiempo, el título del libro dejó de ser ANNABEL. Se llamó entonces "Magia en la sangre", pero finalmente decidí regresar al primer y verdadero título de esta historia.

 

“Annabel” se comenzó a:
•  Idear, planificar y organizar en Octubre de 2005.
•  Escribir en Diciembre de 2005.

El punto final de “Annabel” se tecleó el día 19 de Marzo de 2007, a las 3:22 a.m. Mi hermana me pidió que si esa noche terminaba el libro, la despertase para presenciar el momento en que tecleaba el punto y final. La desperté, me vio teclear el punto y final, y se volvió a acostar. Al día siguiente, ella no recordaba nada.

La primera corrección se finalizó el día 1 de Mayo de 2007, a las 4:20 a. m.

El 1 de septiembre de 2009 se me comunicó que ANNABEL sería, por fin, publicada.

 

T.C. FeRRi

 

 

Comunicado Oficial:

Sobre los nombres de los personajes de ANNABEL.

Debido a las constantes preguntas acerca de los nombres utilizados para los personajes de mi novela “Annabel”, he decidido redactar este escrito desvelando algunos secretos y explicando varios puntos.

En primer lugar, ¿por qué todos los personajes tienen nombres extraños? Veamos; la historia de Annabel transcurre en los lejanos reinos de Káhrameth y Deynmeron, que quedan a bastantes días de viaje de España. Así pues, el rey Wantoshne no podría llamarse José Francisco ni la reina Temssaya respondería al nombre de María, por ejemplo. La mayoría de los personajes tienen nombres típicos de los reinos a los que pertenecen, para cuyas procedencias habría que hacer un profundo estudio genealógico y etimológico que nos llevaría varios meses. Aún así, hay varios nombres que sí tendrían traducciones españolas, como Derahyo, que sería algo así como Darío, o Iudes, que se traduciría como Judas.

Por otro lado, hay personajes como William, la difunta reina Danielle o la propia Annabel, que tienen nombres ingleses. ¿Cuál es la razón de ello? Varias generaciones antes del nacimiento del príncipe William, su antepasada, la reina Maguelín debía desposarse para asegurar la continuidad de la monarquía en Káhrameth. A pesar de los bailes de honor celebrados a lo largo de varios años, tratando de encontrarle un marido digno en los reinos vecinos, ella los rechazó a todos. Así pues, sus consejeros reales recomendaron invitar a los nobles más importantes de la lejana Europa. Acompañando al príncipe de Inglaterra, acudió también a la cita un joven Duque llamado William, gran amigo de dicho príncipe. La reina Maguelín quedó prendada del joven y pocos días después se celebró el enlace. Así pues, el príncipe William toma su nombre en honor a aquel antepasado suyo.

Hay que mencionar que aquel Duque hizo llevar a Káhrameth su biblioteca privada, y poco tardaron en hacerse copias de los ejemplares de su colección y distribuirse por los reinos vecinos, llegando incluso a Deynmeron. De uno de esos libros la madre de Annabel encontró dicho nombre. Por desgracia, no ha trascendido el título de dicha obra y no sabemos a qué Annabel debe su nombre nuestra protagonista.

Para acabar, he de contar que también la madre de William, la difunta reina Danielle, era también inglesa de nacimiento. Durante una visita oficial a las islas británicas, el entonces príncipe Wantoshne conoció a la joven Danielle, hija de unos marqueses de Cornualles, y ambos se enamoraron profundamente. Así creo haber despejado varias incógnitas acerca de esta cuestión, pero de cualquier modo, quedo abierto a cualquier consulta, a través de Facebook o de mi página web www.tcferri.com.

 

 

(C) 2009, T. C. FeRRi